Desde el punto de vista económico.
Las instalaciones sobre cubierta son más económicas que sobre huerta, no se necesita cimentación especial, se requiere menos estructura, menos cableado y en la mayoría de los casos no se necesitan transformadores.
En la mayoría de los casos se pueden conectar en Baja Tensión, ahorrando las pérdidas de transformación, con lo que producen un 2% más de ingresos.
Los trámites administrativos son más simples, con lo que también hay un ahorro económico en la fase de proyecto.
Desde el punto de vista medioambiental.
No se utiliza suelo rústico, y por tanto no se altera el estado actual del medio natural.
El impacto visual es nulo, pues son actuaciones en medios industriales, al contrario mejora visualmente los entornos degradados.
Se consume la energía donde se produce, por lo que no es necesario transportarla, evitando así las pérdidas energéticas.
Desde el punto de la seguridad.
Las instalaciones se sitúan en polígonos industriales, en constante actividad; por el contrario las huertas solares se instalan en suelo despoblado, buscando minimizar el coste del terreno. Como prueba, las primas de las compañías de seguro son menores en cubierta.
Totalmente, los contratos de alquiler se inscriben en el registro de la propiedad.
El nuevo propietario respetará el contrato existente, pues aparece como una carga de la propiedad.
Las empresas promotoras e instaladoras autorizadas por Solarbroker, se encargarán de realizar los trámites pertinentes hasta la conexión.
En el contrato de alquiler se estipula que el propietario de la nave modificará su seguro para que las clausulas de responsabilidad civil a terceros incluyan la instalación.